te escucho

¿y qué me queda por añadir? poco más. solo que voy a dejarme llevar por la moda juvenil (tendré algo de adultescente) y, a excepción de la sección postureo vital, voy a intentar utilizar imágenes generadas únicamente por lo que se ha venido a llamar inteligencia artificial.
mira que somos soberbios y vendehumos. inteligencia artificial. que no digo que todos estos pasos algorítmicos no lleven al final a elaborar un moderno prometeo. pero de momento casi prefiero dejarlo en una herramienta superútil que tenemos que dimensionar y conocer en acción. y por eso me he lanzado a intentar ilustrar este espacio con lo que salga de mis instrucciones y de su alcance.
porque aunque todavía los androides no sueñan con ovejas eléctricas, ¿llegarán algún día a leer poemas cuánticos?
no creo que lo llegue a ver, pero nunca se sabe.
por lo pronto me entretendré con lo que sale de esta colaboración.
